viernes, 23 de septiembre de 2016

AJOS COMEN, IDIOTEZ MECÁNICA, columna publicada en El Día de Zamora
23-09-2016


IDIOTED MECÁNICA
Ser tratados por idiotas durante tanto tiempo, y con tanto ímpetu, tiene una rara consecuencia: que terminemos creyéndonos que lo somos. La alternativa es todavía más cruda: que, en verdad, lo seamos.
El gran poder, el del dinero, utiliza todos sus medios para idiotizarnos. Primero, haciéndonos creer que los verdaderos poderes son: el Ejecutivo (el Gobierno, aún en manos de un partido metido de lleno en los juzgados), el Legislativo (el Congreso de los Diputados y el Senado de Barberá) y el Judicial (jueces y magistrados, los más importantes elegidos por los propios partidos que han manejado el cotarro). Escuchando hablar a los políticos que representan los dos primeros poderes, y observando para quiénes hacen las leyes y cómo las ponen en práctica, indica que nos consideran idiotas. Al votarlos en las urnas, queda de nuestra mano demostrar que lo somos, o no. Lo del poder Judicial, pues eso, lo que dijo uno de los suyos, que la ley está hecha para luchar contra el pobre robagallinas.
¿Y el cuarto poder, el de los medios, está o no está también al servicio del dinero y su intención es idiotizarnos? Abran los periódicos, escuchen la radio y miren la tele, después, juzguen por ustedes mismos.

J.V.G.

viernes, 16 de septiembre de 2016

AJOS COMEN, QUERIDA ESTAMPITA, columna publicada en El Día de Zamora
16-09-2016


QUERIDA ESTAMPITA
Si algo se echa en falta hoy en nuestro país, es la estampita, los trileros, el tocomocho, etc. En definitiva, que era más romántica la picaresca de los engañabobos de antaño que la de hoy día, que va al por mayor. Conciencia de mafia. Y, encima, hay gentes que les votan, a los que se ponen a huevo, porque los que mandan y más saquean, no se presentan a las elecciones, esos dirigen bancos o hacen camisas con esclavos del tercer mundo que luego se venden aquí, y en el primer mundo también.
Otra cosa que se echa en falta es a los bobos engañados pero afectados, a los incautos protestones, a los saqueados que reclaman. Y lo hacían a viva voz cuando se percataban que el pícaro callejero les había timado. Ahora, en cambio, después del desfalco al que somos sometidos, los que pueden, claro, se van a comprar una camisa a Zara, a sacar del cajero del Santander unos euros, o, lo que es todavía peor, y esos son mayoría, a reírles las gracias de sus disculpas cuando salen en la tele en programas producidos por los mismos saqueadores. Después, en las urnas, les damos el beneplácito, a los que se ponen a huevo, no a los patrocinadores de todo esto, que esos no se presentan.

J.V.G.


jueves, 8 de septiembre de 2016

AJOS COMEN, SORIA, CALCUTA Y PINILLA, columna publicada en El Día de Zamora
09-09-2016


SORIA, CALCUTA Y PINILLA
O, lo que es lo mismo, José Manuel, Teresa y Carlos, los tres mosqueteros del verano. Que me perdone Alejandro Dumas por la maldita comparación.
Los tres mosqueteros –dos de ellos, ministros, la otra, santa–, tienen en común una cosa, sus buenas estrellas se sustentaron en grandes mentiras. Las de José Manuel se están viniendo abajo, el pobre terminará de consejero en un banco o en una eléctrica. Las relacionadas con Teresa son otro cantar.  Con la Iglesia hemos topado. La, ahora, santa, era una allegada a los dictadores que la subvencionaban, y su único propósito era evangelizar a los peor parados –el que quiera, que se informe–, y su desprecio por los enfermos fue manifiesto –para ella, con que aceptaran su muerte en el dios católico era suficiente–. Eso sí, si no se habían bautizado, que se murieran en la puta calle de Calcuta y comieran hostias –sin consagrar–. El otro, el Carlos, el fascista, que siga teniendo una calle con su nombre y algunos se ofendan por querer cambiar eso, significa que las mentiras de su heroicidad calaron hondo, aún hoy. Y, eso también, tiene su miga.
¡Ay, D’Artagnan, con quién te juntas!

J.V.G.

viernes, 2 de septiembre de 2016

AJOS COMEN, LOS SANTOS MARRULLEROS, columna publicada en El Día de Zamora
02-09-2016


LOS SANTOS MARRULLEROS
La religiosísima Ana Pastor, presidenta del Congreso, quiere ser virgen, pero no una virgen de las de toda la vida, no, ella quiere ser una Virgen con mayúscula. A su niño mesías ha decidido llamarle Mariano, y piensa parirlo, para no ser menos, el día en el que nacen todos los niños divinos, el de Navidad. Porque Marianico ha de ser El Enviado que nos salve del mal.
Uno de los apóstoles de esta religión, Pedro (¿de qué otra forma se podría llamar?), va a negar tres veces, como el otro Pedro. Sí, negará a Mariano, se negará a sí mismo y se negará también a que se celebren otras elecciones. (Tres negaciones incompatibles y un solo dios verdadero: El dinero) El sanedrín, todo hay que decirlo, no quiere que sobre esa piedra se construya otra iglesia.
Pero esta religión tiene a Pablo, que, como el de Tarso, es un buen gestor de las relaciones públicas, capaz de convencer a los desengañados del dogma. Vamos, que es la pieza que completa el puzle.
Después está Albert, el apóstol que faltaba. Éste, como Judas, es capaz de vender su alma por treinta monedas, más o menos.
En definitiva, será lo que dios (el dinero) quiera.

J.V.G.

jueves, 1 de septiembre de 2016

AJOS COMEN, EL CERDITO ESMIRRIADO, columna publicada en El Día de Zamora
01-07-2016


EL CERDITO ESMIRRIADO
El cerdito rechoncho de las huchas de los niños sigue alentando los ánimos de los futuros consumidores. No le pasa lo mismo al cerdito de la hucha de las pensiones, que se está quedando esmirriado. Los pensionistas, no es para menos, se ponen a temblar. Con razón. Sin ir más lejos, después de meter miedo a los jubilados antes de las elecciones, diciendo que los otros partidos no les pagarían sus pensiones, el señor Rajoy ha metido mano, otra vez, a la hucha, y se ha llevado 8.700 millones de euros más. Y digo “otra vez”, porque en estos últimos cuatro años, el señor Rajoy ha sacado del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que así se debe llamar el cerdito esmirriado, un total de 55.901 millones. Por lo que el cerdito se queda con 25.176 millones. Y, ya que va de números la cosa, decir que la herencia de Zapatero le dejó 66.375 millones. A este ritmo, aseguran los expertos, la hucha quedará agotada entre 2017 y 2018.
Lo más asombroso es que Rajoy haya logrado convencer a los jubilados para que le sigan votando y, encima, tengan miedo de perder sus pensiones en el caso de votar a otros.
Eso es talento de uno, o falta de talento en otros.

 J.V.G.